La industria de los centros de datos es un sector altamente exigente y crítico, donde un suministro eléctrico continuo, estable y eficiente es fundamental. Dada la naturaleza sensible de la infraestructura digital y la necesidad constante de disponibilidad, los centros de datos requieren sistemas de energía avanzados, redundantes y resistentes para mantener la continuidad operativa. Las soluciones especializadas en este campo están diseñadas para gestionar cargas energéticas elevadas, proteger equipos informáticos críticos y optimizar la eficiencia energética, asegurando tanto la integridad operativa como la fiabilidad a largo plazo en la economía digital en constante crecimiento.